Para Laura Salas con el corazón
y especial cariño
¿Cuánto esperé de la vida?
y por eso ellas; las lagrimas,
un trillo en mi rostro hicieron
una tras otra salían
ya sabían su recorrido
hasta el final llegaban,
unas menos lejos
pero todas llegaban,
lentas y constantes
haciendo más lento el dolor
y más prolongada la partida,
razones sobraban,
mil respuestas buscaba al dolor
todo siempre tan irracional
¿Dónde quedaba yo?
no sabía si te lloraba
o me lloraba,
no sabía si ellas; mis lágrimas,
te extrañaban o si mi dolor
era encontrarme de nuevo sola,
frente a mi espejo, desnuda.
De repente mi imagen acaricié,
era tan niña y tan mujer
tan frágil y tan fuerte me miré,
descubriendo mi rostro
me quedé con él; el tiempo,
el que se las llevó
a ellas; mis lágrimas.

